El inicio de 2026 ha marcado una etapa crítica para la salud pública en México. Según los informes más recientes de la Secretaría de Salud, el país enfrenta un brote de sarampión que ha acumulado más de 7,400 casos confirmados entre el periodo de 2025 y lo que va del presente año. La situación ha generado una alerta sanitaria nacional debido a la dispersión del virus en las 32 entidades federativas y el registro de 26 defunciones totales en este lapso.
Tan solo en las primeras semanas de enero de 2026, se han reportado cerca de 987 nuevos contagios, siendo el estado de Jalisco el que presenta la mayor incidencia actual con más de 500 casos. Recientemente, se confirmó el primer deceso del año en Michoacán, lo que subraya la vulnerabilidad de quienes no cuentan con un esquema de vacunación completo. Las autoridades destacan que el grupo de edad más afectado son los menores de 5 años y adultos jóvenes entre los 25 y 29 años.
Ante este panorama, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene una estrecha vigilancia sobre México, ya que en abril se evaluará si el país conserva su estatus de nación libre de sarampión endémico. Por ahora, el Gobierno ha desplegado equipos de respuesta rápida y dispone de más de 23 millones de dosis para frenar la cadena de transmisión mediante campañas de reforzamiento masivo.
