Aunque Guatemala es conocida por su clima templado y sus paisajes volcánicos, su historia deportiva guarda un capítulo sorprendente en los deportes de invierno. Con el auge actual de las competencias sobre nieve, surge la pregunta sobre la presencia nacional en estos eventos. La respuesta nos traslada a los Juegos Olímpicos de Calgary 1988, en Canadá, donde una delegación de seis atletas guatemaltecos marcó un hito sin precedentes.
Esta fue la primera y, hasta la fecha, única ocasión en la que el país ha participado en una edición invernal. El grupo estuvo compuesto por Fiamma Smith, la única mujer del equipo, quien compitió en esquí alpino; los hermanos Christian y Carlos Andrés Bruderer, también en esquí alpino; los hermanos Dag y Ricardo Burgos, quienes participaron en esquí de fondo; y Alfredo Rego, quien tuvo el honor de ser el abanderado y compitió en las pruebas de esquí alpino.
A pesar de las dificultades logísticas y la falta de nieve en el territorio nacional para entrenar, estos deportistas lograron completar sus respectivas pruebas. Fiamma Smith obtuvo los resultados más destacados al finalizar en la posición 27 en el eslalon y 29 en el eslalon gigante. Esta participación sigue siendo un referente de valentía y pasión, demostrando que el espíritu olímpico de Guatemala no conoce límites geográficos ni climáticos.
