Si últimamente siente temor al cerrar la puerta de su vehículo, al saludar de mano o incluso al acariciar a su mascota debido a un inesperado chispazo, no debe preocuparse por su salud. Este fenómeno, que ha cobrado relevancia en los últimos días, tiene una explicación científica fundamentada en la meteorología actual de la región. No se trata de un problema personal, sino de una respuesta física del entorno seco que atraviesa el país.
De acuerdo con los reportes de la plataforma Clima Guatemala, el ingreso de masas de aire ártico ha provocado que la humedad relativa caiga por debajo del 30% en gran parte del territorio nacional. En condiciones habituales de humedad, el agua presente en el aire actúa como un conductor que libera la electricidad estática de nuestro cuerpo de manera imperceptible. Sin embargo, ante la ausencia de humedad, el cuerpo humano acumula cargas eléctricas que se liberan bruscamente al entrar en contacto con materiales conductores o con otras personas.
El uso de vestimenta térmica, como los suéteres de lana y fibras sintéticas comunes en esta temporada de frío, potencia este efecto debido a la fricción constante. Para evitar la molestia de estos “toques”, los expertos recomiendan tocar una pared de concreto o utilizar un objeto metálico intermedio, como una llave, para descargar la energía antes de hacer contacto directo con la piel. Esta situación es temporal y persistirá únicamente mientras las condiciones de sequedad atmosférica se mantengan en el país.
Ese fenómeno que nos hace sentir como una batería humana se conoce comúnmente como electricidad estática.
Desde un punto de vista más técnico, el proceso de “dar el toque” se llama descarga electrostática.
Aquí te explico brevemente por qué sucede y cómo evitar convertirte en un pararrayos andante:
¿Por qué sucede?
Todo se reduce a un desequilibrio de cargas. Los objetos (y nosotros) solemos tener una carga neutra, pero ciertos materiales tienden a ganar o perder electrones fácilmente.
- Efecto Triboeléctrico: Es el nombre elegante para la fricción. Al caminar sobre una alfombra o frotar ropa sintética, “robas” o “cedes” electrones.
- Acumulación: Tu cuerpo almacena esa energía (te cargas negativamente).
- La Descarga: Cuando tocas algo conductor (como una manija de metal o a otra persona), los electrones buscan el camino más rápido para equilibrarse. ¡Zas! Ahí viene el chispazo.
Factores que lo empeoran
- Aire seco: El agua en el aire ayuda a que las cargas se disipen lentamente. En invierno o con aire acondicionado, el aire es seco y la carga se acumula más.
- Materiales sintéticos: El poliéster y el nailon son “imanes” para la estática.
- Suelas de goma: Actúan como aislantes, impidiendo que la carga se descargue gradualmente hacia el suelo.
Tips rápidos para evitar “el toque”
- Toca madera: Antes de tocar metal, toca una superficie de madera para descargar un poco de energía.
- Hidratación: La piel seca favorece la acumulación de carga. Usa crema humectante.
- Ropa de algodón: El algodón es mucho más neutro que las fibras sintéticas.
- El truco de la llave: Si sabes que algo te va a dar un toque, tócalo primero con una llave metálica. La descarga ocurrirá entre la llave y el objeto, y tú no sentirás el dolor en la punta del dedo.
