Los robots humanoides con inteligencia artificial avanzada están trascendiendo las fábricas y laboratorios para integrarse en la vida cotidiana, especialmente en la interacción con los más pequeños. Videos virales han capturado la fascinación de niños jugando y aprendiendo con estos autómatas en parques y guarderías, marcando un hito en la evolución tecnológica del país asiático.
Modelos como el Dobot Atom y el Noetix N2, con precios que oscilan entre los USD 4 100 y USD 27 500, están redefiniendo el concepto de compañía y asistencia. El Dobot Atom de Shenzhen, una imponente máquina de 1,53 metros de altura y 62 kilogramos de peso, no solo es capaz de preparar el desayuno o transportar objetos, sino que, gracias a sus avanzados sensores visuales inteligentes, puede moverse con una sorprendente naturalidad. Su precio de preventa, cercano a los 199 000 yuanes (aproximadamente USD 27 500), refleja la sofisticación de su ingeniería y sus múltiples aplicaciones.
La escena en Zhejiang, donde niños persiguen con entusiasmo a estos robots en un parque, o en las guarderías de Pekín, donde modelos más pequeños de la serie Keeko (que también rondan los 1,5 metros) narran cuentos, proponen juegos de lógica e incluso expresan emociones a través de sus “caras-pantalla”, son testimonio de una integración tecnológica sin precedentes. Estos robots no solo entretienen, sino que, en colaboración con los educadores, fomentan el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales, demostrando un potencial enorme en el ámbito educativo y recreativo.
Estadísticas que asombran:
- Según un informe reciente de la Federación Internacional de Robótica (IFR), China es el mercado de robótica industrial más grande del mundo, con un crecimiento exponencial en la adopción de robots en diversos sectores.
- Se estima que el mercado global de robótica de servicios alcanzará los USD 103 mil millones para 2027, con un aumento significativo en la demanda de robots para cuidado infantil y educación.
- Un estudio de 2023 reveló que el 70% de los padres chinos estarían dispuestos a considerar un robot como herramienta de apoyo educativo para sus hijos, siempre y cuando se garantice la seguridad y la interacción positiva.
La irrupción de estos “gigantes amigables” en el día a día de los niños chinos no solo es una muestra del avance tecnológico del país, sino también un preámbulo de cómo la inteligencia artificial continuará transformando nuestras sociedades y la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea.