Llegar a casa después de un día de trabajo intenso suele plantear un dilema: comer algo rápido pero poco saludable o dedicar tiempo a cocinar. Sin embargo, la tendencia de las cenas de 15 minutos ha transformado la nutrición moderna, demostrando que el tiempo no es un enemigo del buen gusto. Expertos en nutrición y chefs de renombre coinciden en que la clave reside en la técnica y la elección de ingredientes estratégicos que aporten frescura y sofisticación.

Una de las opciones más destacadas es el salmón o pescado a la plancha con costra de hierbas y espárragos. El pescado requiere apenas cuatro minutos por lado, mientras que los vegetales se cocinan simultáneamente. Otra alternativa es la pasta “aglio e olio” con gambas, un clásico de la cocina italiana que utiliza elementos básicos de la alacena. La base de estas recetas es el uso de grasas saludables, como el aceite de oliva virgen extra, y proteínas de rápida cocción.

Cocinar en poco tiempo no significa renunciar al estilo. La presentación del plato y la combinación de texturas —crujientes, cremosas y frescas— elevan una comida sencilla a una experiencia de restaurante. Integrar estas rutinas no solo mejora la salud física al evitar ultraprocesados, sino que también reduce el estrés mental de la toma de decisiones nocturnas.
