Cuidar de ti misma va más allá de una piel perfecta o un cabello brillante: se trata de crear una rutina de higiene diaria que te haga sentir fresca, saludable y segura, todos los días. Y aunque hay miles de productos allá afuera, hay ciertos esenciales que toda mujer debería tener en su ritual personal, sin importar la edad ni el estilo de vida.

Limpieza facial (mañana y noche)
Usar un limpiador suave que se adapte a tu tipo de piel es clave para evitar impurezas, acné y envejecimiento prematuro. Según la dermatóloga Dra. Carla Ramos, “la limpieza facial constante ayuda a mantener el pH natural de la piel y la protege de agentes externos como la contaminación”.
Hidratante corporal y facial
La piel hidratada no solo se ve mejor, sino que también se siente más elástica y saludable. Aplica una crema humectante después de bañarte para sellar la humedad.
Higiene íntima
Es fundamental usar productos con pH balanceado para cuidar tu zona íntima. Evita jabones perfumados o agresivos. La ginecóloga española Laura Salvador indica que “menos es más: agua y un limpiador suave bastan para mantener una higiene adecuada sin alterar la flora vaginal”.
Desodorante o antitranspirante adecuado
Cada cuerpo es distinto, por eso es importante encontrar un desodorante que se adapte a tus necesidades sin causar irritación ni resequedad.

Cepillo y seda dental
La higiene bucal es igual de importante. Cepíllate mínimo dos veces al día o las veces que tu creas conveniente, no olvides el hilo dental, tu sonrisa lo agradecerá.
Cabello limpio, pero no en exceso
Lavar tu cabello 2 o 3 veces por semana, según tu tipo de pelo, ayuda a mantenerlo sano. Usa un shampoo sin sulfatos si lo tienes teñido o muy seco.

La clave está en lo simple: una rutina de higiene bien aplicada te conecta contigo misma y te empodera desde adentro. Porque sentirte bien empieza con cuidarte.