Con el aumento en las tarifas eléctricas y el impacto ambiental del consumo excesivo, ahorrar energía en casa ya no es solo una opción inteligente, sino una necesidad. Lo mejor es que no necesitas hacer grandes cambios ni gastar mucho dinero para empezar a ver la diferencia en tu recibo de luz.

Aquí te damos algunos consejos prácticos y respaldados por expertos.
-Cambia a focos LED
Es uno de los pasos más simples y efectivos. Según datos del Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), los focos LED consumen hasta un 80% menos energía y duran 25 veces más que los focos incandescentes tradicionales.
-Desconecta lo que no usas
Los electrodomésticos en “modo espera” (como el microondas, la televisión o el cargador del celular) siguen consumiendo energía. Desconectarlos puede reducir tu consumo mensual hasta un 10%, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en España.
-Usa inteligentemente la lavadora y el calentador de agua
Lava con agua fría siempre que sea posible y trata de acumular cargas completas antes de encender la lavadora. Si tienes calentador eléctrico, ajusta la temperatura a un nivel moderado y apágalo cuando no lo necesites.

-Aprovecha la luz natural
Durante el día, abre cortinas y persianas. La luz solar no solo ilumina: también calienta tu casa de forma natural en épocas frías.
-Revisa sellos de puertas y ventanas
Las filtraciones de aire obligan a tu ventilador o aire acondicionado a trabajar más. Unos burletes adhesivos pueden hacer una gran diferencia.
Pequeños cambios generan grandes resultados. Con estos trucos, no solo cuidas tu bolsillo, sino también el planeta. ¿Te animas a empezar hoy?
