Aunque solemos descartarlas como “sueños malos”, estos episodios oníricos tienen un peso psicológico mayor del que creemos. Las pesadillas son una ventana al subconsciente y, según los expertos, funcionan como un espejo de nuestras emociones más profundas.

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La American Academy of Sleep Medicine ha estudiado cómo las pesadillas recurrentes pueden incluso ser un síntoma temprano de trastornos emocionales, como la depresión o el estrés postraumático. En este sentido, prestar atención a sus contenidos no solo es un ejercicio de autoconocimiento, sino también una forma de cuidar la salud mental.
5 pesadillas comunes y lo que revelan de ti
1. Caer al vacío
Suele relacionarse con la sensación de pérdida de control, inseguridad o miedo a fracasar en algún aspecto de la vida. El Instituto del Sueño de Madrid lo asocia directamente con etapas de estrés o cambios importantes.
2. Ser perseguido
Indica que hay un problema o emoción que evitamos enfrentar. No siempre se trata de una amenaza externa, muchas veces representa nuestros propios miedos internos.
3. Perder los dientes
Esta pesadilla, muy común, simboliza inseguridad y temor a la pérdida de atractivo o poder personal. También puede reflejar ansiedad sobre la imagen que proyectamos.
4. Estar atrapado o paralizado
Según la American Academy of Sleep Medicine, puede vincularse a la sensación de estar atrapado en una situación de la vida real (un trabajo, una relación, una decisión pendiente). También está relacionada con episodios de ansiedad intensa.
5. Morir o ver morir a alguien cercano
Aunque resulta inquietante, no suele anunciar tragedias. En realidad, se interpreta como el cierre de un ciclo, miedo al cambio o al desapego.
Las pesadillas son algo más que imágenes inquietantes que se desvanecen con el amanecer. Son mensajes codificados que nuestro cerebro envía para obligarnos a mirar de frente lo que en la vida consciente intentamos esconder.
¿Señales?
Ignorarlas es como cerrar los ojos a una parte de nosotros mismos; interpretarlas, en cambio, puede ser el primer paso para entendernos mejor.
Fuentes (Instituto del Sueño de Madrid y American Academy of Sleep Medicine).