La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) ha generado una ola de incertidumbre en el sector aeronáutico tras emitir una alerta de seguridad para las aerolíneas que operan en México, Centroamérica y el norte de Sudamérica. La medida, que entró en vigor este 16 de enero de 2026, advierte sobre una “situación potencialmente peligrosa” debido a la posible actividad militar y el riesgo de interferencias en las señales de GPS, lo cual compromete la precisión de los instrumentos de navegación.

Para Guatemala, esta advertencia tiene implicaciones directas dado su papel estratégico como puente aéreo en la región. Aunque el comunicado no prohíbe los vuelos, insta a los pilotos a extremar precauciones al transitar por el espacio aéreo centroamericano. Los expertos señalan que el principal riesgo radica en el jamming y el spoofing (bloqueo o falsificación de señales satelitales), fenómenos que pueden provocar errores de ubicación en las aeronaves comerciales. Esto podría derivar en rutas más largas para evitar zonas críticas, un incremento en el consumo de combustible y posibles retrasos en las conexiones desde y hacia el Aeropuerto Internacional La Aurora.

El contexto de esta alerta se enmarca en las crecientes tensiones geopolíticas tras operaciones recientes en el Caribe y declaraciones del Gobierno estadounidense sobre acciones contra el crimen organizado en la región. Por ahora, las autoridades de aeronáutica civil en el istmo mantienen un monitoreo constante, mientras que las aerolíneas internacionales han comenzado a revisar sus protocolos para garantizar la seguridad de los pasajeros en un cielo que, por los próximos dos meses, estará bajo estricta vigilancia.
