Pocas horas después de haberse sometido a un procedimiento estético para aumentar los glúteos en una clínica privada. Aunque residía en Nápoles, Italia, decidió viajar a Rusia para realizarse la intervención quirúrgica.
Tras la operación, su condición médica se agravó de forma repentina, por lo que fue ingresada de emergencia a un hospital; sin embargo, falleció el mismo día. Ante lo ocurrido, las autoridades rusas iniciaron acciones legales para esclarecer el caso.
El Comité de Investigación de Moscú abrió una carpeta penal el 5 de enero con el objetivo de determinar posibles irregularidades o negligencia médica. Como parte del proceso, se ordenó la recopilación de expedientes clínicos y la realización de análisis forenses, según reportaron diversos medios internacionales.
