En una respuesta contundente a la crisis de inseguridad, el presidente Bernardo Arévalo ha decretado Estado de Sitio en todo el territorio nacional por un período de 30 días. La medida surge tras un fin de semana marcado por motines en tres centros carcelarios y ataques directos contra las fuerzas de seguridad, que dejaron un saldo trágico de ocho agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) fallecidos y diez heridos.

¿Qué implica esta medida? El Estado de Sitio, regulado por la Constitución Política y la Ley de Orden Público, otorga al Ejecutivo facultades extraordinarias para restablecer el control. Bajo este régimen, el mando de las operaciones de seguridad puede ser asumido por la autoridad militar en coordinación con la civil. Se autoriza la movilización total del Ejército de Guatemala para apoyar a la PNC en patrullajes y operativos de combate a estructuras criminales.
Cambios en la seguridad y garantías:
- Restricción de libertades: Se faculta a las autoridades para limitar la libertad de locomoción (establecimiento de retenes o cordones sanitarios) y de reunión.
- Detenciones: Permite realizar capturas sin necesidad de una orden judicial previa si existen indicios de que la persona actúa contra el orden público.
- Suspensión de clases: Como medida de prevención inmediata, el Ministerio de Educación confirmó la suspensión de actividades educativas para este lunes 19 de enero.
- Enfoque operativo: Arévalo aclaró que la medida se dirige estrictamente contra pandillas y grupos “terroristas”, por lo que no debería afectar las actividades comerciales o el funcionamiento ordinario de las instituciones.
El mandatario enfatizó que no se negociará con criminales y que el objetivo primordial es proteger la vida de los ciudadanos frente a las acciones de las maras que buscan aterrorizar a la población.
